Con una votación de 69 votos a favor, 43 en contra y una abstención, la Cámara de Diputados de Chile aprobó la creación de una comisión especial encargada de indagar posibles actos de manipulación en las elecciones presidenciales de 2025, así como en los plebiscitos constitucionales de 2022 y 2023, donde se rechazaron dos propuestas de carta magna.
El foco de la investigación recae sobre Fernando Cerimedo, un agitador de redes sociales de origen argentino vinculado a la derecha radical chilena. Cerimedo ha presumido públicamente de haber intervenido en procesos electorales locales, incluyendo la campaña que resultó en la elección de José Antonio Kast como presidente. Aunque el mandatario reconoció esta semana haber conocido a Cerimedo, negó categóricamente que este hubiera participado en su campaña o que existieran lazos con sus colaboradores cercanos y actuales funcionarios de gobierno.
El mandato de la comisión es amplio: se busca recopilar información sobre actos gubernamentales relacionados con la detección, prevención y fiscalización del uso de bots, cuentas automatizadas, redes de trols, desinformación y manipulación algorítmica mediante inteligencia artificial desde 2020 a la fecha.
El diputado socialista Daniel Manouchehri fue enfático al respecto: “Le decimos desde ya al presidente Kast que se prepare, porque todo su equipo va a tener que venir a este Congreso a dar cuentas por los vínculos con esta red nefasta que ha pretendido manipular nuestra democracia. Vamos a citar a todo el entorno del mandatario que se ha vinculado con estas redes y solicitar que se le envíe un cuestionario a Kast con preguntas, porque lo que ha señalado es absolutamente insuficiente. Chile merece toda la verdad”.
Actualmente, Cerimedo se encuentra detenido en Bolivia, donde enfrenta investigaciones por un presunto intento de feminicidio contra su ex pareja, enriquecimiento ilícito y supuestos nexos con el narcotráfico; además, durante un allanamiento se le incautó una “mini granja de bots”. En el contexto chileno, se le vincula con las campañas del “Rechazo” durante el primer proceso constitucional. Según el medio The Clinic, Cerimedo fue requerido por la organización Casa Común, donde colaboró con Felipe Costabal, actual director de la Secretaría de Comunicaciones, y Alejandro Irarrázaval, jefe de asesores del segundo piso de La Moneda.