La Policía Nacional ha iniciado una investigación tras el homicidio ocurrido este jueves en el antiguo Poblado Regulares, en Ceuta. La detenida, una mujer cercana a la treintena, habría acabado con la vida de un migrante marroquí de unos 25 años, quien presuntamente era su primo y se alojaba en su domicilio.
Según fuentes policiales y conocedoras del caso, la mujer cuenta con antecedentes de problemas de salud mental diagnosticados y consumo de sustancias. El incidente se produjo durante una discusión en la vivienda, donde residían cinco personas más: la madre de la detenida, sus dos hermanas y un bebé. La víctima había llegado a la ciudad durante la entrada masiva de finales de julio y se había mudado a la casa hace pocos días tras tener conflictos con otro familiar que lo acogía.
Vecinos de la zona relataron haber escuchado gritos de la víctima mencionando la palabra “cuchillo” alrededor de las siete de la mañana. Testigos señalaron que la ambulancia tardó en llegar debido a la saturación de los servicios sanitarios, mientras que la mujer permaneció en el lugar hasta su detención. La Policía Científica y Judicial se trasladó al domicilio, marcado con el número ocho, para realizar las diligencias correspondientes y buscar el arma homicida.
Este suceso ocurre en un contexto de tensión en el barrio, donde los residentes han denunciado problemas de inseguridad e insalubridad derivados de la presencia de migrantes sin techo. Karim Lalami, presidente de la asociación de vecinos, indicó que hace dos semanas solicitaron una reunión con el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas. El Gobierno local se ha comprometido a habilitar un descampado para ubicar a los migrantes que transitan por las calles de la ciudad.


