PARÍS, Francia. — Un grupo de familias, organizadas bajo la asociación MeTooEcole, ha interpuesto una denuncia formal ante la fiscalía de París este viernes 4 de septiembre de 2026. El recurso legal busca que las autoridades judiciales determinen el grado de conocimiento que tenían los exalcaldes de la capital francesa sobre las presuntas agresiones sexuales perpetradas por monitores de actividades extraescolares y si existió una omisión deliberada en sus funciones para prevenir estos actos.
La querella señala directamente a la exalcaldesa socialista Anne Hidalgo, quien ocupó el cargo de 2014 a 2026, y a su sucesor y excolaborador cercano, Emmanuel Grégoire. Según los abogados de las familias, representados por Maxime Delacarte, la intención es "romper el sistema de silencio que se ha establecido desde hace más de diez años". Delacarte afirmó contundentemente durante una rueda de prensa que "la Ciudad de París sabía, pero no actuó".
Los cargos presentados incluyen la puesta en peligro deliberada de la vida ajena, omisión de socorro a persona en peligro y la no denuncia de delitos que afectaban a menores, algunos de ellos con edades de entre dos y cuatro años. Este escándalo, que comenzó a gestarse a inicios de 2025, se enmarca en una crisis mayor en Francia, donde la Comisión Independiente para el Incesto y Agresiones Sexuales a Niños (Ciivise) estima que un menor es víctima de abuso cada tres minutos.
En respuesta a la situación, el Ayuntamiento de París ha suspendido a 132 monitores desde inicios de 2026, de los cuales 52 fueron apartados por sospechas de violencia sexual o sexista, sumándose a los 20 casos registrados en 2025. Actualmente, la fiscalía mantiene abiertas más de 200 investigaciones penales en escuelas primarias y guarderías de la capital.
Por su parte, la defensa de Anne Hidalgo, encabezada por el abogado Patrick Bloche, ha rechazado las acusaciones, asegurando que en la gestión de su clienta "nunca" hubo "ni fallo, ni debilidad, ni inacción". Asimismo, se destacó que Emmanuel Grégoire implementó un plan de acción dotado con 20 millones de euros (23,2 millones de dólares) destinado a la prevención de agresiones sexuales en los centros escolares parisinos.


