En un operativo conjunto, elementos de la Guardia Civil y de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Michoacán lograron el aseguramiento de cinco camiones cargados con aproximadamente 400 rollos de madera. El hallazgo ocurrió el miércoles 2 de septiembre de 2026, tras un patrullaje de vigilancia en la brecha que conecta Tumbisca con Las Majadas, a unos 20 kilómetros de la capital michoacana.
Según informó la Secretaría de Seguridad Pública del estado, las unidades fueron localizadas abandonadas en el sitio. Los vehículos y la carga quedaron bajo resguardo del Ministerio Público, instancia que se encargará de realizar las investigaciones correspondientes para deslindar responsabilidades.
Contexto de la problemática forestal
La región de Morelia y el municipio vecino de Charo han enfrentado procesos de deforestación durante las últimas tres décadas, impulsados principalmente por cambios de uso de suelo para el desarrollo inmobiliario y la expansión de cultivos, como el aguacate. Aunque la tala ilegal ha mostrado una tendencia a la baja en los últimos cinco años, los grupos dedicados a esta actividad siguen utilizando las brechas rurales para operar.
El impacto ambiental en la entidad ha sido severo. El pasado 8 de junio, un operativo coordinado por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, la Guardia Nacional, la FGE y comunidades indígenas reveló el derribo ilegal de mil 70 árboles de pino, encino y cedro blanco. De esa cifra, 962 ejemplares fueron talados en el Pico de Tancítaro y Uruapan, mientras que el resto se localizó en Zitácuaro y zonas cercanas al santuario de la mariposa monarca.
Acciones contra la tala clandestina
Como parte del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente ejecutó operativos sorpresa entre el 19 y el 21 de febrero de 2026. Estas acciones, realizadas en Tingambato, Charo y áreas de amortiguamiento de la mariposa monarca, resultaron en la detención de 14 personas, el decomiso de 25 vehículos y la incautación de 540 metros cúbicos de madera.
Actualmente, la Secretaría del Medio Ambiente de Michoacán identifica a Zacapu como el punto crítico de tala ilegal debido a la proliferación de huertas de aguacate. En contraste, municipios como Hidalgo y Zitácuaro han implementado esquemas de manejo forestal que han favorecido la conservación de sus recursos naturales.

