PLYMOUTH, Massachusetts. — El juicio contra Lindsay Clancy, la enfermera de 36 años acusada de estrangular a sus tres hijos el 24 de enero de 2023 en su domicilio a las afueras de Boston, concluyó este viernes con una declaración de nulidad. Tras siete días de deliberaciones, que sumaron aproximadamente 40 horas, los 12 miembros del jurado —nueve mujeres y tres hombres— informaron al juez William F. Sullivan que no pudieron alcanzar una decisión unánime.
El abogado defensor, Kevin Reddington, indicó que el bloqueo fue provocado por un solo miembro del jurado que se negó a respaldar la postura de los otros 11 integrantes. El juez Sullivan, tras agradecer al jurado por su dedicación, reconoció la imposibilidad de continuar con el proceso. Previo a la anulación, Reddington presentó un recurso de emergencia ante el Tribunal Supremo de Massachusetts, el cual fue desestimado tras una hora de espera.
El debate central del juicio no fue la autoría del crimen, la cual Clancy ha reconocido, sino su responsabilidad penal. La defensa argumentó que la acusada sufría de psicosis posparto, alegando que una voz le ordenó cometer los actos, mientras que la fiscal Jennifer Sprague sostuvo que Clancy planificó los asesinatos de manera consciente y metódica, enviando a su esposo, Patrick, fuera de casa antes de perpetrarlos.
El caso ha generado una profunda división social en Estados Unidos, tocando temas como las deficiencias del sistema de salud mental y la atención a madres tras el parto. Incluso el expresidente Donald Trump se pronunció sobre el resultado, calificándolo como una "tragedia horrible" y una "situación terrible". La fiscalía deberá decidir ahora si solicita un nuevo juicio o busca un acuerdo con la defensa.


