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De la lavandería a los grandes consorcios: El legado empresarial de Raymundo Gómez Flores

La trayectoria de Raymundo Gómez Flores, desde sus inicios en una lavandería familiar hasta liderar gigantes como DINA y Minsa, marcó un hito en la historia empresarial de México durante las privatizaciones de los años ochenta y noventa.

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Por Redacción

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De la lavandería a los grandes consorcios: El legado empresarial de Raymundo Gómez Flores
De la lavandería a los grandes consorcios: El legado empresarial de Raymundo Gómez Flores Foto: Expansión

Lo Esencial • Puntos Clave

  • La trayectoria de Raymundo Gómez Flores, desde sus inicios en una lavandería familiar hasta liderar gigantes como DINA y Minsa, marcó un hito en la historia empresarial de México durante las privatizaciones de los años ochenta y noventa.

La historia de los Gómez Flores tiene sus raíces en el esfuerzo de Alfonso Gómez, padre de Raymundo, quien comenzó operando una agencia de viajes y una lavandería enfocada en hoteles y moteles. Raymundo Gómez Flores se integró al mundo de los negocios desde su juventud; en 1965, se desempeñó como almacenista y cajero en el Hotel Roma de Guadalajara, para posteriormente, un año después, asumir la gestión de la lavandería industrial familiar. Para 1978, ya fungía como gerente de ventas y director general del negocio de transporte público de la familia, además de ser distribuidor de Fiat.

El salto hacia el desarrollo inmobiliario ocurrió a partir de 1980, enfocándose en la construcción de vivienda de interés social. En 1981, fundó Grupo Inmobiliario G (GIG), empresa que expandió su presencia con más de 50 desarrollos en Jalisco, Ciudad de México, Estado de México, Querétaro, Veracruz, Sinaloa, Puebla, Chihuahua, Aguascalientes y Baja California Norte.

La década de los ochenta permitió a la familia participar en las privatizaciones estatales. En 1989, durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, el Consorcio Grupo G adquirió Diesel Nacional (DINA), fabricante de camiones, motores y autobuses. Esta incursión se complementó con su participación en Mexicana de Autobuses (MASA) y la propiedad del Consorcio Camionero Estrella Blanca, además de impulsar rutas de transporte turístico en Jalisco, como Guadalajara-Jocotepec-Ajijic-Chapala y Guadalajara-El Arenal-Tequila-Magdalena.

En 1993, el empresario participó en otra privatización clave al adquirir activos de Maíz Industrializado Conasupo (Miconsa), lo que dio origen a Grupo Minsa. Su portafolio también incluyó la participación como accionista mayoritario de Banca Cremi —declarada en bancarrota en 2014—, la fundación del Banco Industrial de Jalisco, y la creación de empresas como Convertidora Industrial, ALMER y AP Solutions.

El legado de Raymundo Gómez Flores, quien también fue senador por el PRI entre 2000 y 2003, ha sido continuado por su hija, Altagracia Gómez Sierra. Actualmente, Altagracia ocupa posiciones directivas en los negocios familiares y se desempeña como titular del Consejo Asesor Empresarial y asesora en el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

Aviso de cobertura: Edición, verificación y contextualización elaborada por la Mesa de Redacción de Inferencia a partir de despachos informativos de Expansión.

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