La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) ha anunciado una medida crítica ante el déficit de precipitaciones que afecta a la cuenca del canal. A partir de este jueves, el flujo diario de embarcaciones se reducirá de un promedio de 36 a 34, con un ajuste progresivo que llegará a 32 buques diarios para el 15 de septiembre. Esta decisión busca asegurar la sostenibilidad a largo plazo de las operaciones en una de las rutas comerciales más importantes del mundo.
El fenómeno de El Niño, caracterizado por temperaturas inusualmente cálidas en el Pacífico tropical, ha provocado que las lluvias en la cuenca del canal sean inferiores a lo previsto, a pesar de encontrarse en plena temporada lluviosa. Según la ACP, el déficit acumulado entre abril y agosto alcanzó el 35,8% respecto al promedio histórico, siendo junio el mes más seco con un 44% menos de precipitaciones.
El funcionamiento del Canal y su vulnerabilidad
A diferencia de otras rutas como el Canal de Suez, el sistema panameño funciona mediante un complejo mecanismo de esclusas que actúan como "ascensores de agua". Los barcos deben ascender 26 metros para cruzar el lago Gatún, un proceso que depende totalmente de la gravedad y del agua dulce. Cada proceso de esclusaje requiere entre 193,1 y 208,2 millones de litros de agua. Ilya Espino de Marotta, subadministradora de la ACP, destaca que el agua no se bombea, sino que se gestiona mediante el llenado y vaciado de cámaras de concreto.
El nivel del lago Gatún se sitúa actualmente en 84,2 pies (25,66 metros), por debajo de los 85 pies (25,91 metros) considerados óptimos. Esta situación es preocupante dado que el canal no solo facilita el 6% del comercio mundial, sino que también abastece de agua potable a cerca de dos millones de personas en Ciudad de Panamá, Colón y La Chorrera.
Impacto económico y futuro
El economista Carlos Arauz García advierte que las disrupciones en el canal afectan las cadenas de suministro globales. Durante la crisis de 2023 y 2024, el número de tránsitos diarios cayó a 24, lo que representó una disminución del 21% en el tránsito anual y una pérdida de US$900 millones en aportes al Estado panameño.
Para mitigar estos riesgos, la ACP propone la construcción de un nuevo reservorio en el río Indio, cuya obra iniciaría en 2027. Aunque el proyecto promete 50 años de seguridad hídrica, enfrenta la oposición de comunidades locales que serían reasentadas. Mientras tanto, el gobierno panameño advierte que las condiciones climáticas podrían agravarse entre octubre de este año y marzo de 2027.


