De acuerdo con los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la infraestructura forense en México enfrenta un desafío crítico. Durante 2025, la Fiscalía General de la República (FGR) y las unidades de servicios periciales estatales recibieron un total de 97,920 cadáveres, lo que representa un promedio diario de 268 ingresos. Esta cifra refleja una disminución del 2.1 por ciento respecto a los 100,020 cuerpos registrados en 2024.
Sin embargo, la capacidad de respuesta y disposición final sigue siendo insuficiente. Al finalizar el año, 10,878 cuerpos permanecían almacenados en los anfiteatros, lo que constituye un incremento del 8.3 por ciento en comparación con los 10,045 reportados en 2024. La concentración de estos ingresos se focalizó principalmente en el Estado de México, Guanajuato, Baja California y la Ciudad de México, entidades que sumaron 11,047 casos, equivalentes al 11.3 por ciento del total nacional.
En cuanto a la demografía de los cuerpos ingresados, el 82.1 por ciento correspondieron a hombres, el 17 por ciento a mujeres y en un 0.9 por ciento no fue posible determinar el sexo. Adicionalmente, el sistema forense gestionó el ingreso de 2,381 piezas y 157 kilogramos de segmentos, además de 168,738 piezas y 49.6 kilogramos de fragmentos, junto con 532 piezas de restos no identificados.
Respecto a los egresos, durante 2025 salieron de las instalaciones 90,445 cadáveres identificados, de los cuales el 92.8 por ciento fueron entregados a sus familiares. En este rubro, el 82.2 por ciento de los cuerpos identificados eran hombres y el 17.5 por ciento mujeres. Por otro lado, egresaron 6,502 cuerpos no identificados, una reducción del 22 por ciento frente a 2024; de este grupo, el 48.7 por ciento terminó almacenado en anfiteatros, mientras que el 26.3 por ciento fue inhumado en fosas comunes individuales.