CIUDAD DE MÉXICO. — El consejero del Instituto Nacional Electoral (INE), Martín Faz Mora, ha señalado como un asunto de alta gravedad el hallazgo de las denominadas "boletas planchadas", papeletas que carecen de marcas de doblez y que, según el funcionario, habrían sido introducidas de manera irregular en las urnas. Faz Mora fue el principal impulsor de unos lineamientos que buscaban invalidar estos votos, bajo el argumento técnico de que es materialmente imposible insertar una boleta por la estrecha ranura de la urna sin que el papel presente pliegues.
El fenómeno ha sido documentado en diversas ocasiones: durante la elección federal de 2024 se detectó en 20 casillas en Chiapas, mientras que en la elección judicial de junio de 2025, el problema se extendió a cerca de 400 casillas en Chiapas, Michoacán y Tlaxcala. En aquel proceso de 2025, el INE llegó a invalidar los votos de poco más de 400 casillas, de un total de 800 que presentaron irregularidades, incluyendo casos donde el número de votos superó el 100 por ciento de los ciudadanos inscritos en la lista nominal.
La propuesta de Faz Mora, que buscaba establecer un procedimiento especial durante los cómputos distritales para separar y evaluar la validez de estas boletas, fue rechazada por una mayoría de siete consejerías. En su lugar, se impuso la postura de la consejera Gómez Puga, quien cuenta con el respaldo del bloque de la presidenta del INE, Guadalupe Taddei. Bajo este nuevo esquema, si se detecta una boleta sin dobleces durante un recuento, no se invalidará automáticamente; en su lugar, se deberá levantar un acta de incidente para que el consejo distrital determine, de manera expresa y motivada, si el voto es válido o no.
Ante este escenario, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) ha anunciado que impugnará la decisión ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, buscando que se ratifiquen criterios que eviten la repetición de estas irregularidades en los comicios de 2027.