El pasado 29 de agosto, un ataque armado en Culiacán contra Alma Rosa Rojo, mientras viajaba acompañada de su hija y otros familiares, ha encendido las alarmas de más de 90 colectivos de búsqueda en todo el país. Ante este suceso, organizaciones como el Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México, la Unión y Red Nacional de Búsqueda de Personas, y el Contingente contra las Desapariciones LGBT+ han alzado la voz para exigir que el Estado asuma su responsabilidad.
"No podemos permitir que buscar siga siendo motivo de violencia", sentenciaron los colectivos en un pronunciamiento conjunto. Alma Rosa Rojo, quien busca a su hermano Miguel Ángel, es una figura reconocida en el activismo al ser fundadora de Voces Unidas por la Vida e integrante de la Brigada Estatal de Búsqueda de Personas Desaparecidas Sinaloa Zona Centro.
La exigencia central de las organizaciones es que tanto el gobierno federal como la Fiscalía General de la República y la Fiscalía de Sinaloa realicen una investigación con la debida diligencia sobre el atentado sufrido por Rojo. La preocupación de los colectivos no es menor, pues datos documentados por organizaciones civiles revelan que, desde 2010, al menos 38 madres, padres y hermanos de personas desaparecidas han sido asesinados en México.
De acuerdo con los registros, los estados de Guanajuato, Jalisco, Zacatecas, Michoacán y Sonora concentran la mayor incidencia de estos crímenes, consolidándose como las zonas de mayor peligro para quienes dedican su vida a la búsqueda de sus seres queridos.
