Ante la posibilidad de que un número considerable de usuarios no registre nuevamente sus líneas telefónicas, los despachos de cobranza están ajustando sus tácticas para localizar a los deudores. El sector busca evitar un escenario adverso que, según estimaciones, podría derivar en pérdidas de hasta 28 mil 600 millones de pesos en créditos incobrables.
“No somos optimistas, pero tampoco pesimistas. Nos mantenemos en un escenario reservado porque vemos bastante favorable que la gente esté diciendo: ‘sí, reactivo mi línea’, y ahorita potencialmente significa que también están abiertos a recibir una llamada de cobranza para poder tener esa asesoría, ese acercamiento con la entidad de crédito que les otorgó el préstamo”, explicó un representante de APCOB en entrevista con Expansión.
Nuevas estrategias de contacto
Para contrarrestar la dificultad de contactar a los clientes, los despachos planean adelantar las visitas domiciliarias, un recurso que anteriormente se reservaba para cuentas con varios meses de atraso. Asimismo, se prevé el regreso de herramientas consideradas obsoletas, como las notificaciones por correo postal. “La visita domiciliaria será uno de los canales que seguramente se tendrán que adelantar y canales que a lo mejor pensábamos que eran obsoletos seguramente también van a tener un impacto mayor como las cartas”, detalló el vocero.
Adicionalmente, se espera que WhatsApp juegue un papel crucial, confiando en que los usuarios mantengan activo este servicio incluso si no conservan su línea telefónica tradicional.
El contexto de la morosidad
Este cambio de estrategia ocurre en un momento donde la morosidad en créditos al consumo, como tarjetas y préstamos de nómina, muestra una tendencia al alza. Según datos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), el índice de morosidad del crédito al consumo se situó en 3.34% a junio de 2026, comparado con el 3.02% registrado en el mismo mes de 2025, mientras que la cartera bancaria total se mantiene en 2.3%.
Por su parte, la Asociación de Bancos de México (ABM) mantiene una postura cautelosa. Emilio Romano, presidente de la ABM, calificó el alza como razonable y sin señales de alerta inmediata. Pablo Elek, vicepresidente de la asociación, añadió: “Lo hemos estado analizando de forma muy directa. Todavía creo que es prematuro la información que estamos viendo y creo que la lectura todavía no es completa. Al momento todavía no se ve algún impacto”.

