SAN SALVADOR, El Salvador. — El Gobierno de Nayib Bukele ha formalizado un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) que establece el cese definitivo de las compras de bitcoin y la transferencia de la "propiedad mayoritaria y el control" de más de 7,763 criptomonedas a un operador privado. Estos activos, valorados en más de 632 millones de dólares, quedan ahora bajo una gestión externa, mientras que el Estado salvadoreño conservará únicamente una participación minoritaria y la responsabilidad de custodia.
Este anuncio se produce en el contexto de la tercera revisión del cumplimiento de las condiciones para un préstamo de 1,400 millones de dólares, el cual se ha ejecutado mediante diversos desembolsos desde principios de 2025. La medida representa un retroceso en la estrategia de criptoactivos de Bukele, quien ya había retirado el bitcoin como moneda de curso legal en enero de este año debido a presiones del organismo financiero internacional.
Aunque el FMI confirmó el traslado de los activos, no detalló la identidad de la empresa privada ni las condiciones específicas del acuerdo. Por su parte, la oficina oficial de divulgación, The Bitcoin Office, ha sostenido que las adquisiciones recientes de la criptomoneda se realizaron mediante "donaciones privadas" y no con recursos públicos. No obstante, el documento del FMI es tajante al señalar que, en adelante, "no se prevé una acumulación adicional de bitcoin más allá de las donaciones documentadas".
La gestión del bitcoin en El Salvador ha estado marcada por la opacidad desde su adopción en junio de 2021. A pesar de que el gobierno invirtió 150 millones de dólares en un fideicomiso y 50 millones adicionales en infraestructura logística, la adopción ciudadana fue limitada. Informes periodísticos han documentado denuncias por usurpación de identidad y hurtos vinculados a la billetera estatal Chivo Wallet, que ascienden a 840,000 dólares. A la fecha, los fondos destinados a estas operaciones no aparecen reflejados en los ejercicios fiscales del Banco Central de Reserva, manteniendo la incertidumbre sobre el origen y la administración de los recursos.


