La compañía Braskem Idesa, responsable del complejo petroquímico Etileno XXI, confirmó que el pasado 17 de agosto se acogió al Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de Estados Unidos. La firma enfatizó que este movimiento estratégico no representa una liquidación ni el cese de sus actividades, sino un mecanismo para reducir su carga de deuda mediante un acuerdo consensuado con sus acreedores y accionistas.
En una comunicación oficial, la empresa detalló: "Efectivamente, Braskem Idesa se acogió al Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de Estados Unidos. Es importante señalar que este proceso no implica una liquidación ni cierre de operaciones, sino una reestructura financiera consensuada con accionistas y acreedores, cuyo objetivo es fortalecer la estructura financiera de la compañía, reducir su nivel de endeudamiento y asegurar la continuidad de las operaciones de largo plazo". Como respaldo a este proceso, Braskem S.A., accionista mayoritario, inyectará aproximadamente 476 millones de dólares para apoyar el desarrollo futuro de la sociedad.
Braskem Idesa, una empresa mixta formada por la brasileña Braskem S.A. y el conglomerado mexicano Grupo Idesa, opera desde 2016 el complejo Etileno XXI en Coatzacoalcos, Veracruz. Esta planta, con una capacidad instalada de 1.05 millones de toneladas anuales de etano, 750 mil toneladas de polietileno de alta densidad y 300 mil toneladas de polietileno de baja densidad, ha enfrentado retos históricos debido a los incumplimientos de suministro de etano por parte de Pemex.
Para mitigar la falta de insumos, la empresa construyó la Terminal Química Puerto México (TQPM) en conjunto con Advario, inaugurada en mayo de 2025. Esta infraestructura permite la importación de etano desde Texas, Estados Unidos, con una capacidad de almacenamiento de 54,000 toneladas y un transporte de hasta 80,000 barriles diarios. A pesar de esta dependencia de las importaciones, la compañía mantiene vigente su contrato de suministro con la paraestatal mexicana.

