En el panorama político actual de Israel, las figuras de Itamar Ben-Gvir y Bezalel Smotrich han consolidado una influencia determinante. Lo que en el pasado se percibía como postulados radicales, hoy se ha traducido en propuestas concretas que moldean la agenda del gobierno en torno a la gestión de Gaza, la situación en Cisjordania y los protocolos de seguridad interna del país.
Este cambio de paradigma ha reconfigurado la relación de Israel con el territorio palestino, marcando lo que analistas describen como una 'nueva normalidad'. La capacidad de estos líderes para integrar sus visiones en la estructura estatal ha generado un debate profundo sobre el rumbo de la seguridad nacional y la estabilidad regional, alejándose de los consensos políticos tradicionales.


