Bayer ha consolidado a México como un pilar estratégico para su estrategia global de agricultura regenerativa, utilizando al país no solo como un mercado clave, sino como una plataforma de investigación y desarrollo. Con cinco plantas operativas en territorio nacional —tres dedicadas al maíz, una de semillas de vegetales en Chiapas y otra de productos biológicos en Tlaxcala—, la compañía alemana busca enfrentar los retos climáticos y de escasez de agua mediante la innovación tecnológica.
En entrevista realizada durante el Bayer Innovation Showcase 2026 en Huxley, Iowa, Manuel Bravo, presidente y director general de Bayer México, enfatizó que la sustentabilidad debe ser rentable para el agricultor. "Para nosotros, la agricultura regenerativa no es un tagline, no es una frase, sino la manera como hacemos la solución: producir más, pero regresarle a la naturaleza lo que nos ha dado", afirmó Bravo.
Entre las soluciones desarrolladas en México destaca CARLOTA, una plataforma que utiliza imágenes satelitales y datos de radar para optimizar el riego. Según Bravo, esta herramienta opera en 26 estados y 32 cultivos, logrando una reducción promedio del 30% en el uso de agua, con un ahorro acumulado de cerca de 20 millones de metros cúbicos. Asimismo, la empresa inauguró en Querétaro su primer Bayer ForwardFarm en México, un espacio demostrativo para que los productores adopten prácticas como la siembra directa y la rotación de cultivos.
El éxito de la innovación local ha trascendido fronteras. El sistema Preceon Smart Corn System, conocido en México como VITALA, es un ejemplo de cómo una necesidad local —el desarrollo de maíz de baja estatura para resistir vientos fuertes— se convirtió en una solución global. De igual forma, el insecticida Plenexos, que permite utilizar hasta un 75% menos de ingrediente activo en comparación con otros productos, ha posicionado a México como uno de sus primeros mercados de lanzamiento.
La estrategia de Bayer se apoya en una robusta infraestructura de investigación, incluyendo laboratorios automatizados en Ankeny, Iowa, que procesan millones de muestras de ADN para respaldar el 90% de su portafolio global de semillas. Con herramientas como FieldView, CropKey, Icafolin, Vyconic, Intacta 5+, CRW4 y HT5, la compañía busca transformar la agricultura en un sistema donde la genética, la protección de cultivos y los datos aseguren la viabilidad económica y ambiental del campo.

