El mundo se adentra en una "zona de peligro de fenómenos meteorológicos extremos" debido a la magnitud sin precedentes que está adquiriendo el fenómeno de El Niño. Según la Organización Meteorológica Mundial (OMM), este evento natural, que altera los patrones climáticos globales, podría ser el más intenso en más de 70 años.
"El fenómeno de El Niño está cobrando dimensiones gigantescas ante nuestros ojos. La ciencia no deja lugar a dudas: el planeta se adentra en aguas desconocidas, y esas aguas se están calentando", declaró António Guterres, secretario general de la ONU. La OMM ha confirmado que las temperaturas en la superficie del Pacífico tropical central y oriental han superado el promedio en más de 2°C, con proyecciones que sugieren que podrían alcanzar los 4°C por encima de la media, superando cualquier registro desde 1950.
Las consecuencias ya son visibles. En el sudeste asiático, Indonesia lucha contra incendios forestales que han consumido más de 107,000 hectáreas. Darwin Romy, un residente de Kalimantan Central, relató: "El humo se ha vuelto muy denso. Cuando salimos, nos empiezan a picar los ojos. El olor a humo también es bastante fuerte". Por otro lado, el Canal de Panamá enfrenta una reducción de más del 10% en el tránsito de embarcaciones debido a la sequía, lo que impacta una ruta vital que genera cerca de US$3,000 millones anuales.
La secretaria general de la OMM, la profesora Celeste Saulo, advirtió sobre el potencial devastador del fenómeno para las economías y comunidades. Mientras tanto, regiones como China han reportado el impacto de tifones como Bavi, Noul y Maysak, además del tifón Dolphin, que obligó a evacuar a más de un millón de personas en agosto. En América Latina, países como Perú, Ecuador y Brasil se preparan ante el riesgo de inundaciones y deslizamientos de tierra.
Miguel Aréstegui, de la organización Practical Action, enfatizó la necesidad de preparación: "Estamos muy preocupados, pero esa preocupación debe traducirse en preparación en lugar de alarma". Como parte de las medidas preventivas, Estados Unidos anunció el despliegue del buque USNS Comfort en la costa peruana para brindar asistencia médica y técnica. A pesar de los esfuerzos, expertos como el Dr. Alistair Hobday advierten que la situación es "sin precedentes", especialmente ante la combinación de este fenómeno natural con el calentamiento global antropogénico.


