El sector de la medicina estética enfrenta una crisis de seguridad debido a la circulación de productos apócrifos que se utilizan en procedimientos cosméticos. Según la información difundida este viernes 4 de septiembre de 2026, entre los insumos detectados se encuentran el ácido hialurónico, la toxina botulínica y diversos bioestimuladores de origen ilícito.
El uso de estas sustancias no reguladas representa un riesgo crítico para la salud pública. Los expertos advierten que la aplicación de estos productos falsificados puede derivar en complicaciones severas, tales como necrosis —la muerte prematura de células en el tejido vivo— y la pérdida irreversible de tejido cutáneo.
Ante este panorama, los especialistas hacen un llamado a la población para extremar precauciones. Es fundamental verificar la procedencia de cualquier sustancia que se pretenda aplicar y confirmar que cuente con el registro sanitario correspondiente, evitando así caer en manos de establecimientos o profesionales que utilicen materiales de dudosa calidad.


