El politólogo Javier Corrales, académico del Amherst College, ha advertido sobre los riesgos subestimados del acuerdo petrolero anunciado por los gobiernos de Estados Unidos y Venezuela. Según Corrales, este pacto, que otorga a Washington el control mayoritario sobre más de 65.000 millones de barriles de reservas probadas de crudo venezolano, podría tener consecuencias políticas profundas en toda América Latina.
El experto señala que la participación directa del gobierno estadounidense en una corporación junto a actores privados, como la empresa fundada por Alejandro Betancourt López, representa un cambio inusual en la misión de las fuerzas armadas estadounidenses. "Esto tergiversa la misión principal del Ejército, que tiene que velar no sólo por la defensa nacional y la seguridad de EE. UU., sino que ahora también tiene que proteger su inversión en Venezuela", afirmó Corrales.
El acuerdo, impulsado por el presidente Donald Trump y respaldado por el secretario de Estado, Marco Rubio, busca asegurar reservas estables y reducir los precios domésticos de la gasolina. Sin embargo, Corrales sostiene que la falta de transparencia y la ausencia de mecanismos claros de auditoría plantean serios riesgos de corrupción. Además, advierte que la percepción de que EE. UU. se está aprovechando de los recursos naturales venezolanos podría alimentar sentimientos antiamericanos y populistas en la región, similares a los que impulsaron el ascenso de figuras como Hugo Chávez.
Respecto a la soberanía venezolana, Corrales argumenta que el país ya había cedido prerrogativas a actores internacionales como China, Rusia, Cuba y Turquía bajo el chavismo. "Venezuela no ha pasado de ser soberano a no serlo. Lo que ha cambiado es la superpotencia con la cual se ha aliado", sentenció el politólogo. Mientras tanto, la presidenta interina Delcy Rodríguez defiende el acuerdo como una oportunidad de inversión superior a los 100.000 millones de dólares, aunque la oposición venezolana se encuentra en un estado de "shock" ante lo que perciben como un abandono por parte de su aliado principal, Estados Unidos.


