WASHINGTON, D.C., EE. UU. — El presidente chino, Xi Jinping, fue recibido con honores de Estado por su homólogo estadounidense, Donald Trump, en la Casa Blanca este jueves, coincidiendo con las vísperas del Festival de la Luna. Durante la recepción, que incluyó un despliegue militar con sobrevuelo de bombarderos en el Aeropuerto Militar Andrews, Trump destacó la cooperación histórica entre ambas naciones durante la Segunda Guerra Mundial, mencionando específicamente a los 'Tigres Voladores'.
Aunque el discurso público se centró en la diplomacia, la cuestión de Taiwán permaneció como un punto crítico no abordado ante las cámaras. A pesar de que la administración Trump firmó un contrato de suministro de armas por 14.000 millones de dólares con Taiwán a finales de 2025, el mandatario estadounidense congeló dicho acuerdo previo a la cumbre de mayo en Pekín para favorecer el acercamiento con Xi.
Según informó la agencia oficial Xinhua, el tema fue tratado en privado. Xi Jinping expresó su expectativa de que Estados Unidos se oponga a la independencia de la isla, subrayando que China está determinada a preservar su integridad territorial. El politólogo Ja-Ian Chong, de la Universidad Nacional de Singapur, señaló que la capacidad de entrega de armas estadounidenses sigue siendo incierta debido a las necesidades militares propias de EE. UU.
La situación genera incertidumbre en Taiwán, donde el país se encuentra en periodo electoral. Mientras el candidato del gobernante Partido Progresista Democrático (DPP), Puma Shen Baoyang, minimizó el impacto de la cumbre, el líder del opositor Kuomintang (KMT), Cheng Li-wen, instó al gobierno taiwanés a buscar un diálogo directo con Pekín para reducir riesgos de conflicto. Por su parte, el sinólogo Eberhard Sandschneider advirtió que el hecho de que Taiwán sea visto como un objeto de negociación representa un desafío existencial para la isla, aunque descartó una acción militar inminente por parte de China debido a los riesgos económicos globales.


