En México, el uso de WhatsApp se ha vuelto omnipresente, con usuarios que destinan un promedio de 38 minutos diarios a la plataforma, lo que equivale a entre 17 y 20 horas al mes. Según datos de Infobip, la efectividad de la aplicación es notable, con una tasa de apertura del 98% y cerca del 90% de los mensajes leídos en los primeros tres minutos. A nivel regional, América Latina concentra cerca de 420 millones de usuarios, con niveles de penetración que alcanzan entre el 92% y 94% en Colombia y Chile, y entre el 90% y 93% en Argentina.
Luisa Torres, experta en ventas de productos de WhatsApp en Infobip, señala que la mensajería, las videollamadas y los canales conversacionales son estructurales para la vida latinoamericana, facilitando desde la organización escolar y laboral hasta el acceso a servicios de salud y compras. Sin embargo, esta centralización de la vida digital plantea desafíos significativos.
Janeth Rodríguez, VP de ingresos de Infobip para Latinoamérica, advierte que el riesgo es un desafío que requiere atención, especialmente para empresas que dependen de la plataforma. Rodríguez sugiere implementar estrategias omnicanal que integren SMS, llamadas, correo electrónico y RCS para garantizar la continuidad operativa. Por su parte, David González, especialista en ciberseguridad de ESET para Latinoamérica, subraya que WhatsApp actúa como una extensión de nuestra identidad digital, albergando desde datos bancarios y documentos personales hasta conversaciones laborales.
El riesgo de seguridad se agudiza ante técnicas como el 'emparejamiento fantasma' (ghost pairing), donde atacantes suplantan páginas de WhatsApp Web para capturar sesiones mediante códigos QR. Además, el uso de marcas reconocidas como DocuSign, Microsoft y DHL para engañar a los usuarios, sumado a la facilidad de generar contenido fraudulento mediante inteligencia artificial, complica el panorama. Aunque el cifrado de extremo a extremo protege las comunicaciones, no impide que un atacante acceda a la información si logra vulnerar un dispositivo o una sesión abierta.
Para mitigar estos riesgos, los expertos recomiendan:
- Revisar periódicamente las sesiones activas y cerrar las que no se utilicen.
- Activar la verificación en dos pasos y utilizar controles biométricos.
- Mantener el sistema operativo actualizado.
- Evitar el uso de redes wifi públicas.
- Realizar una limpieza constante de archivos y respaldos acumulados.

