CARACAS, Venezuela. — Petróleos de Venezuela SA (PDVSA) suscribió este viernes un contrato de participación productiva (CPP) con una vigencia de 25 años con la compañía GeoPark, perteneciente al conglomerado colombiano Grupo Gilinski. El acuerdo, firmado por el vicepresidente ejecutivo de PDVSA, Jovanny Martínez, y el presidente del grupo, Jaime Gilinski, tiene como objetivo la reactivación y explotación del Bloque Baré, un yacimiento estratégico de crudo pesado situado en el estado de Anzoátegui, en la Faja del Orinoco.
Expansión del sector energético
La presidenta interina, Delcy Rodríguez, destacó la importancia de esta alianza para impulsar la producción petrolera, la cual alcanzó 1.2 millones de barriles diarios (bd) en julio, representando un incremento de casi el 30% desde enero. Este convenio es parte de una estrategia más amplia de recuperación industrial que ha incluido acuerdos recientes con Chevron, Eni y GE Vernova, supervisados el pasado miércoles por el secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, tras el pacto alcanzado el 28 de agosto que cedió la explotación de una quinta parte de las reservas petroleras a Estados Unidos.
Detalles operativos del Bloque Baré
Bajo los términos del contrato, GeoPark asumirá la operación total y cubrirá el 100 por ciento de las inversiones de capital. A cambio, la empresa obtendrá una participación económica neta del 65 por ciento sobre la producción, además de derechos para la comercialización y monetización directa de los hidrocarburos. El yacimiento cuenta con:
- Reservas: Más de 15 mil 700 millones de barriles de petróleo original in situ (OOIP).
- Infraestructura: Mil 100 pozos existentes.
- Producción actual: Cerca de 11 mil barriles diarios (bpd).
- Proyección: Elevar el factor de recobro del 4 por ciento actual a un rango de entre 8 y 9 por ciento, con una meta de producción de entre 85 mil y 95 mil barriles diarios.
Gestión de desastres
En un frente paralelo, el gobierno venezolano mantiene el convenio con la firma estadounidense Miyamoto International para gestionar la remoción, transporte y procesamiento de más de 3 millones de toneladas métricas de escombros, resultado del doble terremoto ocurrido el pasado 24 de junio. El proyecto, con un plazo de 12 meses, contempla el reciclaje de materiales para su uso en obras públicas. Kit Miyamoto, dueño de la compañía, señaló que las labores integrarán maquinaria del sector privado venezolano y mano de obra local, con una meta logística de movilizar cerca de 8 mil 200 toneladas diarias.


