Karen Davey, una madre de cuatro hijos residente en Gales, Reino Unido, ha recibido una segunda oportunidad de vida tras someterse a un trasplante de riñón exitoso el pasado 15 de julio. La intervención fue posible gracias a Gary Summerfield, un hombre de 60 años que, sin conocerla previamente, decidió donar su órgano tras leer la desesperada petición de la mujer en Facebook.
La historia de Davey ha estado marcada por desafíos médicos significativos. Hace una década, a los 31 años, sufrió un infarto mientras presenciaba un partido de fútbol de su hijo, lo que derivó en un primer trasplante de corazón. Con el tiempo, la medicación inmunosupresora necesaria para evitar el rechazo del corazón trasplantado provocó una insuficiencia renal. "Sabía que las pastillas que tomaba tras el trasplante de corazón podían dañar los riñones. Los médicos intentan mantener la dosis lo más baja posible, pero siempre supimos que probablemente necesitaría un trasplante de riñón en algún momento", relató Davey.
Al encontrarse en la tercera etapa de insuficiencia renal y descubrir que ninguno de sus allegados era compatible, Davey recurrió a Facebook con un mensaje directo: "No quiero dejar a mi familia sin madre". Gary Summerfield, al ver la publicación, se sintió conmovido por la situación familiar de Karen. "Pensé que esta señora necesitaba uno de mis riñones más de lo que yo necesitaba dos", declaró Summerfield, quien comparó la situación con la de su propia familia.
El proceso de donación fue riguroso, incluyendo evaluaciones psicológicas, análisis de sangre y pruebas de compatibilidad. Finalmente, ambos fueron intervenidos en una cirugía de seis horas en el Hospital Universitario de Gales, en Cardiff. Según datos del Servicio de Salud de Reino Unido, este tipo de trasplantes con donante vivo reduce el tiempo de espera de los dos o tres años habituales con donante fallecido a un periodo de entre tres y seis meses.
Matthew, esposo de Karen, expresó su gratitud hacia el donante: "Jamás podremos compensar a Gary y a su familia por lo que han hecho, por darle a Karen otra oportunidad". Por su parte, Summerfield calificó la experiencia como uno de los hitos más importantes de su vida, equiparándola con el matrimonio y la paternidad.


