El mandatario estadounidense, Donald Trump, informó a través de su plataforma Truth Social sobre este compromiso bilateral, aunque no proporcionó detalles adicionales sobre los términos específicos del pacto. Según Trump, el objetivo es mitigar el impacto global en los precios de los combustibles, señalando que "el aumento del precio mundial del diésel se debe principalmente a la guerra entre Rusia y Ucrania, no a Irán".
Esta declaración busca desvincular la escalada en los costos de la gasolina del conflicto que Estados Unidos mantiene con Irán, el cual ha derivado en el bloqueo del estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el comercio de crudo. La medida responde a una problemática persistente: los ataques ucranianos contra refinerías rusas habían generado un déficit interno en Rusia, obligando al gobierno de ese país a restringir la venta de combustible y a prohibir la exportación de derivados.
Trump detalló que el domingo mantuvo una conversación con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, a quien solicitó detener las operaciones contra refinerías rusas debido a la escasez de diésel resultante. Asimismo, el presidente estadounidense confirmó que el pasado martes dialogó con su homólogo ruso, Vladímir Putin, instándolo a finalizar la guerra iniciada hace más de cuatro años tras la invasión a gran escala de Ucrania.
Estos acercamientos diplomáticos se desarrollaron tras una gira realizada por los enviados especiales de la Casa Blanca, Steve Witkoff y Jared Kushner, quienes visitaron Moscú y Kiev con el propósito de reactivar las negociaciones de paz, las cuales habían permanecido suspendidas durante los últimos seis meses.


