CIUDAD DE MÉXICO, CDMX. — La madrugada del viernes inició con una fuerte tormenta acompañada de relámpagos que dejó daños en decenas de hogares ubicados en las alcaldías de Tláhuac e Iztapalapa. Sin embargo, el panorama se complicó conforme avanzó el día, sumando al desastre natural un colapso generalizado en la movilidad urbana.
Tras una jornada marcada por diversas marchas y bloqueos en distintos puntos de la metrópoli, una segunda y potente tormenta se abatió sobre la ciudad a las 6 de la tarde. El fenómeno meteorológico, caracterizado por una intensa actividad eléctrica que iluminó el cielo, provocó que el regreso a los hogares se convirtiera en una tarea compleja para los capitalinos.
El sistema de transporte Metro reportó protocolos de seguridad que ralentizaron el servicio, generando aglomeraciones masivas en las estaciones. A esto se sumó el anegamiento de las principales vialidades primarias, lo que terminó por paralizar el tránsito en gran parte de la capital durante las horas pico de la tarde del viernes 12 de septiembre de 2026.

