BERLÍN, Alemania. — El canciller federal, Friedrich Merz, se declaró este lunes “profundamente consternado” tras la victoria histórica de Alternativa para Alemania (AfD) en las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt, celebradas el pasado domingo 6 de septiembre de 2026. Merz calificó el resultado como la “derrota electoral más grave que la Unión Demócrata Cristiana (CDU) ha sufrido en años, en décadas”, aunque enfatizó que no contempla renunciar a su cargo.
Durante una conferencia de prensa, el canciller advirtió que los resultados tendrán consecuencias tanto internas como internacionales. Merz criticó los vínculos de la AfD con Rusia y reafirmó el compromiso de su gobierno de mantener el apoyo a Ucrania. Asimismo, subrayó que su administración no puede ignorar el impacto de estos comicios y se comprometió a proteger la democracia alemana, incluso mediante el uso de la Constitución si fuera necesario.
La AfD, que obtuvo 39 de los 83 escaños en disputa, no alcanzó la mayoría absoluta, por lo que ha iniciado negociaciones con otros partidos para intentar formar el primer gobierno regional de extrema derecha en Alemania desde 1945. Ulrich Siegmund, candidato de la formación de 35 años, ha prometido endurecer las políticas migratorias y modificar el currículo escolar de historia, argumentando que este se centra excesivamente en la culpabilidad del Tercer Reich.
El resultado ha generado reacciones globales. La copresidenta de la AfD, Alice Weidel, recibió felicitaciones del magnate Elon Musk, mientras que simpatizantes del presidente Donald Trump celebraron el avance en redes sociales, incluyendo una publicación del mandatario en Truth Social. Por su parte, el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, advirtió sobre la expansión de la “amenaza ultra” ante los próximos procesos electorales en países como Suecia, Francia, España e Italia en 2027.
En el ámbito local, la victoria ha provocado inquietud entre la población migrante. Mamad Mohamad, diputado electo de Los Verdes —partido que obtuvo 8.9 por ciento de los votos—, describió el escenario como un “cáliz envenenado” y señaló que miembros de diversas comunidades ya consideran abandonar el país. No obstante, Pascal Begrich, director de la organización Miteinander, matizó que no se prevé un éxodo masivo debido a factores económicos.


