CIUDAD MADERO, Tamps. — La reubicación del Hospital Civil de Ciudad Madero ha dejado consecuencias directas en la economía de los comerciantes locales que dependían del flujo de personas en las inmediaciones del antiguo nosocomio. Rafael Montoya, de 84 años, es uno de los vendedores más afectados por este cambio operativo.
Durante años, el exterior del hospital fue el punto estratégico donde Rafael instaló su puesto de dulces y frituras, logrando obtener ingresos constantes. Sin embargo, tras el traslado de las instalaciones hospitalarias, la afluencia de clientes ha disminuido drásticamente, complicando su subsistencia diaria.
"A veces no vendo ni 20 pesos", lamentó el adulto mayor, cuya historia refleja el impacto colateral que el cierre y mudanza de servicios públicos de salud tiene sobre los trabajadores informales que se establecieron en la zona durante décadas.


