XALAPA, Ver. — En lo que constituye la séptima protesta del personal del IMSS-Bienestar en Veracruz desde el pasado 31 de agosto, al menos 500 trabajadores del sistema de salud marcharon este domingo en la capital del estado para denunciar la persistente carencia de medicamentos y materiales básicos. Médicos, residentes, enfermeras y personal administrativo se movilizaron con pancartas y consignas para demandar la salida de Roberto Ramos Alor, coordinador estatal del organismo.
Los manifestantes señalaron que la falta de insumos esenciales, tales como jeringas, guantes, batas, papelería y material quirúrgico, ha obligado a la suspensión de cirugías y diversos procedimientos médicos. Felisa León, trabajadora social con 37 años de trayectoria, lamentó que esta situación obligue al personal a cooperar de su propio bolsillo para cubrir necesidades inmediatas, afectando principalmente a pacientes de escasos recursos que deben adquirir los materiales por su cuenta o buscar atención en otras instituciones.
“Dentro del hospital se vive un desabasto total; no hay medicamentos, jeringas, guantes ni batas, y las cirugías se suspenden porque no tienen las herramientas”, declaró León. Ante este panorama, los trabajadores solicitaron la intervención directa de la gobernadora Rocío Nahle García y de las autoridades federales para obtener una solución concreta.
La movilización se suma a una serie de protestas que incluyen cuatro eventos en el municipio de Veracruz, uno en Perote y dos en Xalapa, además de que el personal ha trabajado bajo protesta desde el 9 de septiembre. Durante la marcha, se exhibieron mensajes como “Si no pueden... renuncien”, “IMSS-Bienestar es un fracaso, Ramos Alor renuncia” y “Trabajar sin material es negligencia institucional”.
Adicionalmente, el personal del Centro de Alta Especialidad Dr. Rafael Lucio presentó un pliego petitorio que incluye la exigencia de una mesa interinstitucional para resolver el desabasto, el reconocimiento formal de su representación, la basificación progresiva, mejores salarios y condiciones laborales dignas para internos, pasantes y residentes, sin que existan represalias.


