El canciller alemán Friedrich Merz arremetió este miércoles contra la líder del partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD), Alice Weidel, durante una sesión en el Bundestag. Merz calificó a la formación como una "fuerza destructiva" y advirtió que sus propuestas migratorias, centradas en la "remigración", equivaldrían a una "limpieza étnica" para los trabajadores cualificados del país.
El debate se produjo tras la victoria electoral de AfD en el estado de Sajonia-Anhalt, donde el partido obtuvo casi el 44% de los votos, mientras que la Unión Demócrata Cristiana (CDU), partido del canciller, vio reducida su votación a la mitad, obteniendo un 17,2%. Aunque AfD se quedó a tres escaños de la mayoría absoluta, el resultado ha sido calificado por Merz como "trascendental".
Durante su intervención, Weidel acusó a la coalición de gobierno de Merz de ser un "fracaso total" y de llevar a Alemania a la bancarrota. En respuesta, el canciller señaló que AfD ha perjudicado los intereses nacionales al apoyar a Rusia y advirtió sobre las consecuencias económicas de sus políticas: "Ninguna residencia de ancianos, hospital o restaurante podría funcionar" sin la mano de obra migrante, subrayó Merz, recordando que uno de cada seis trabajadores cualificados en Alemania es migrante o descendiente de ellos.
La sesión fue interrumpida en varias ocasiones por los abucheos de los diputados de AfD, lo que llevó a la presidenta del Bundestag, Julia Klöckner, a advertir que la cámara no era "un campo de fútbol".
En el ámbito internacional, el expresidente estadounidense Donald Trump celebró el resultado, vinculando el éxito de AfD con las políticas migratorias del gobierno alemán. Por otro lado, una llamada telefónica programada entre Trump y el canciller alemán para conmemorar el 25º aniversario de los atentados del 11 de septiembre fue pospuesta sin que se fijara una nueva fecha.
Actualmente, AfD busca formar gobierno en Sajonia-Anhalt, explorando posibles alianzas con otras fuerzas como el partido populista de izquierdas BSW, a pesar de que los servicios de inteligencia alemanes han clasificado a la rama regional de AfD como "extremismo de derecha".


