La adopción de los métodos de pago electrónicos en México enfrenta una barrera psicológica significativa que va más allá de la disponibilidad tecnológica. Según lo expuesto por el presidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), el sistema financiero nacional dispone actualmente de la infraestructura suficiente para soportar una transición masiva hacia los pagos digitales; sin embargo, persisten creencias arraigadas entre la población que obstaculizan este avance.
El factor determinante identificado por el organismo es el temor de los usuarios a ser vigilados por las autoridades fiscales al realizar transacciones mediante tarjetas bancarias o plataformas digitales. Esta percepción de inseguridad respecto a la privacidad financiera provoca que una parte considerable de la economía siga operando bajo el uso predominante de efectivo, limitando el alcance de la digitalización financiera en el territorio nacional.
La declaración, emitida este viernes 25 de septiembre de 2026, subraya la brecha existente entre la capacidad operativa de las instituciones bancarias y la confianza del consumidor final, un desafío que las autoridades buscan mitigar para fomentar una mayor inclusión y transparencia en el sistema financiero mexicano.


