Este domingo 13 de septiembre de 2026, Suecia inició su jornada electoral con la apertura de los colegios a las 08:00 hora local (06:00 GMT). Los votantes tienen hasta las 20:00 horas para definir la composición del Parlamento unicameral, el Riksdagen, en un escenario donde la oposición de centroizquierda, encabezada por los socialdemócratas de Magdalena Andersson, mantiene una ligera ventaja sobre el bloque oficialista.
La campaña electoral se ha centrado en preocupaciones ciudadanas fundamentales, incluyendo la salud, el Estado del bienestar, el poder adquisitivo, la seguridad, la lucha contra la inflación y la política migratoria. Aunque las encuestas favorecieron a la oposición durante meses, la coalición de centro derecha del primer ministro saliente, Ulf Kristersson, ha logrado reducir la brecha significativamente. Según los sondeos, la ventaja del centroizquierda se sitúa actualmente entre 0,5 y 5,6 puntos porcentuales, una reducción notable frente a los diez puntos de diferencia registrados hace apenas dos semanas.
El antecedente de 2022 subraya la incertidumbre del proceso, cuando apenas 50.000 votos separaron a ambos bloques, obligando a esperar tres días para el conteo de votos del extranjero. En aquella ocasión, Kristersson rompió el "cordón sanitario" que aislaba a la ultraderecha, permitiendo que el partido Demócratas de Suecia (SD) actuara como apoyo externo de su coalición, la cual también integra a democristianos y liberales.
De cara a esta elección, los cuatro partidos de la coalición gubernamental anunciaron en abril pasado que, de resultar victoriosos, el SD se integraría formalmente al Gobierno. Por su parte, Magdalena Andersson ha manifestado su disposición a colaborar con diversas fuerzas políticas, excluyendo explícitamente al SD, aunque ha expresado reservas sobre la posibilidad de que los socialistas formen parte de una coalición de gobierno.


