La Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF) ha emitido un reporte que alerta sobre las presiones críticas en el segmento de gastos médicos mayores, el cual ha registrado una caída del 51.5% en su utilidad. Este deterioro financiero es consecuencia directa de una siniestralidad que ha crecido por encima del desempeño de las primas, impactando la estabilidad del sector.
De acuerdo con el regulador, la siniestralidad en el rubro de accidentes y enfermedades aumentó 11.6%, alcanzando los 68 mil millones de pesos. En el segundo trimestre, la siniestralidad de gastos médicos se elevó 12.7%, impulsada por un incremento del 5.4% en el número de reclamaciones y una inflación médica anual del 14.5%. A esto se suma el impacto de cambios fiscales vigentes desde este año, que impiden a las aseguradoras acreditar el IVA.
“La principal presión provino de la mayor severidad, asociada al incremento en la inflación médica anual y al cambio en la acreditación del IVA”, señaló la CNSF. Este escenario ha derivado en aumentos en el costo de las pólizas que, en algunos casos, han llegado hasta el 80%.
Ante esta situación, el Congreso de la Unión ha comenzado a discutir una iniciativa impulsada por el diputado del PRI, Jericó Abramo Masso, que busca transparentar los costos y contener los incrementos en las primas. Actualmente, según la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), solo el 10% de la población en México cuenta con un seguro de gastos médicos mayores.
La cancelación de estas pólizas representa un riesgo significativo para la economía familiar. Datos de la OCDE indican que el 39% del gasto en salud en México proviene directamente del bolsillo de los hogares. Un análisis del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) revela que, entre 2022 y 2024, el gasto de bolsillo en salud para los hogares de menores ingresos aumentó entre 17% y 23%, mientras que para los de mayores ingresos el incremento fue de apenas 1.8%. En este sector vulnerable, se contabilizaron 9,651 hogares que enfrentaron gastos catastróficos y 10,459 hogares con gastos empobrecedores.


