El Servicio de Administración Tributaria (SAT) ha planteado una reforma fiscal integral para 2027, diseñada para facilitar el cumplimiento de las micro y pequeñas empresas. La propuesta, enviada el pasado ocho de septiembre por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) al Congreso de la Unión, contempla un esquema opcional que permite el pago de una tasa directa de IVA del 7% sobre los ingresos, eliminando la necesidad de realizar acreditamientos por gastos o suministros.
Gari Flores, administrador general de Recaudación del SAT, explicó que la tasa del 7% se determinó basándose en la tasa efectiva de pago actual dentro del Régimen Simplificado de Confianza (Resico). “Se determinó el 7% porque de manera global en el Resico es la tasa efectiva de pago, es decir, lo que pagan estos contribuyentes, menos lo que devolvemos”, señaló el funcionario. Bajo este nuevo esquema, los contribuyentes podrán optar por simplificar sus obligaciones, siempre que emitan y conserven sus Comprobantes Fiscales Digitales (CFDIs).
La iniciativa también propone elevar los umbrales de inscripción para el Resico en 2027: de 35 a 50 millones de pesos para personas morales, y de 3.5 millones a cinco millones de pesos para personas físicas. Adicionalmente, se busca transitar de declaraciones mensuales a trimestrales, consolidando el ISR e IVA en un solo formulario para reducir la carga administrativa.
Federico De Noriega Olea, socio del área corporativa y financiera en Hogan Lovells Cadwalader, calificó la medida como ingeniosa. “El contribuyente simplemente paga una tasa fija de 7% sobre el total de lo cobrado, sin importar lo que haya pagado a sus proveedores, ni si eso es acreditable o no”, comentó. No obstante, el especialista advirtió que, aunque facilita la vida de los contribuyentes actuales, la propuesta podría carecer de incentivos suficientes para atraer a la economía informal.
Por su parte, el Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP) expresó preocupación por el impacto en la recaudación, considerando que la meta para 2027 es de 6.3 billones de pesos, un incremento frente a los 5.8 billones proyectados para 2026. Ante esto, el SAT sostiene que la meta se alcanzará mediante la digitalización, la simplificación de trámites y un combate frontal a la evasión y a las empresas factureras, con lo que se estima recaudar al menos 130,000 millones de pesos adicionales.


