SAN FRANCISCO, EE. UU. — Durante su participación en la conferencia anual de Salesforce, Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, hizo un llamado a la confianza pública hacia las compañías de inteligencia artificial. Altman afirmó que el mundo debe confiar en que las empresas actuarán correctamente debido a la magnitud de los riesgos involucrados, aunque admitió: "Creo que el mundo tiene razón al tener miedo".
El debate sobre la supervisión de la IA se ha intensificado tras las advertencias de expertos sobre posibles riesgos existenciales. Mientras figuras como el senador Bernie Sanders y el exasesor Steve Bannon han cuestionado la capacidad de los "oligarcas tecnológicos" para autorregularse, líderes de la industria como Mark Zuckerberg, de Meta, y Jensen Huang, de Nvidia, sostienen que las empresas tienen incentivos suficientes para priorizar la seguridad. Huang, cuya empresa es actualmente la más valiosa del mundo por capitalización bursátil, enfatizó que no se requieren nuevas leyes y que la seguridad es un desafío de ingeniería.
La falta de consenso legislativo en Estados Unidos complica el panorama. A pesar de que Altman esperaba un "marco básico" tras su comparecencia ante el Congreso en 2023, la regulación sigue estancada. Legisladores enfrentan el dilema de controlar la tecnología sin frenar la innovación, en un entorno político donde no existe un acuerdo bipartidista claro.
Por su parte, Dario Amodei, CEO de Anthropic, ha abogado por una desaceleración en el desarrollo y una mayor intervención gubernamental, una postura respaldada por figuras como Demis Hassabis y Elon Musk. En contraste, OpenAI y otros laboratorios buscan establecer estándares voluntarios. Chris Lehane, ejecutivo de OpenAI, señaló que la compañía colabora con Anthropic y Google DeepMind para impulsar estándares avanzados, con o sin apoyo gubernamental, bajo la premisa de que "no podemos permitir que la perfección sea enemiga de lo bueno".


