La escalada de violencia en el conflicto entre Rusia y Ucrania no ha dado tregua, ignorando de facto la iniciativa de paz energética planteada por Donald Trump. Según reportes oficiales del Ministerio de Defensa ruso, durante la noche del 15 de septiembre de 2026, las fuerzas ucranianas ejecutaron un ataque contra la refinería de Sizran.
En respuesta, el ejército ruso intensificó sus operaciones ofensivas, logrando impactar un almacén de suministros y dos gasolineras ubicadas en Kiev. Estos eventos subrayan la persistencia de los ataques contra la infraestructura crítica de ambos países, a pesar de las presiones internacionales por estabilizar los mercados energéticos.
Por su parte, el Kremlin ha adoptado una postura ambivalente frente a la propuesta de Trump, rechazando y aplaudiendo simultáneamente la iniciativa. Asimismo, las autoridades rusas han negado categóricamente cualquier responsabilidad directa en el incremento de los precios internacionales del petróleo, atribuyendo la volatilidad a factores externos al conflicto.


