KIEV, Ucrania — La capital ucraniana fue blanco de una serie de fuertes explosiones durante la madrugada del martes 8 de septiembre de 2026, marcando el fin de una moratoria de tres días en las hostilidades. La administración militar de Kiev activó las alertas de ataque con misiles y exhortó a la población a buscar refugio ante la activación de los sistemas de defensa aérea.
Impacto y alcance de la ofensiva
Los ataques no se limitaron al centro de la ciudad, donde las alarmas de vehículos se activaron por la intensidad de las detonaciones, sino que también se registraron impactos en los distritos de Borispil y Fastiv, en las periferias de la capital. Testigos en el terreno reportaron columnas de humo y el resplandor de incendios derivados de la ofensiva, la cual había sido anticipada por diversos blogs especializados ante el redespliegue de bombarderos rusos.
Contexto diplomático y la tregua
La pausa en los ataques, que se extendió desde el sábado hasta el lunes, fue resultado de un acuerdo recíproco entre Moscú y Kiev con motivo de la visita de los emisarios estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner. Durante este periodo, los negociadores sostuvieron encuentros con el presidente ruso, Vladimir Putin, el sábado, y con el mandatario ucraniano, Volodimir Zelenski, el domingo, en reuniones donde también participaron representantes de Francia, el Reino Unido y Alemania.
Aunque el Kremlin confirmó el fin de la moratoria, un alto funcionario de la presidencia ucraniana señaló que los emisarios estadounidenses presentaron propuestas calificadas como "más eficaces" para finalizar el conflicto iniciado en febrero de 2022. Por su parte, Witkoff calificó las conversaciones como "significativas" y el gobierno ruso indicó que no descarta retomar los diálogos tripartitos, mientras Zelenski prepara la siguiente etapa de las negociaciones.


