El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, denunció este viernes 11 de septiembre de 2026 una jornada de ataques deliberados perpetrados por fuerzas rusas contra estaciones de servicio en la capital ucraniana. A través de la red social X, el mandatario confirmó que la ofensiva resultó en la muerte de dos personas y dejó a otras nueve con lesiones de diversa gravedad.
El reporte oficial detalla que, tras un primer impacto, un socorrista que acudió a las labores de auxilio resultó herido durante un segundo bombardeo en el mismo sitio, una táctica que, según las autoridades, podría constituir un crimen de guerra al dirigirse contra población civil.
Bogdan Kukura, director de la compañía energética Ukrnafta, informó que los ataques ocurrieron de manera simultánea durante la mañana del viernes, afectando a dos instalaciones de su red. "No hay ningún objetivo militar en estos ataques. Es terrorismo contra la población civil", declaró Kukura.
Expertos señalan que Rusia ha incrementado el uso de drones propulsados por reactores, capaces de alcanzar altitudes de hasta 5 kilómetros y velocidades de entre 400 y 600 kilómetros por hora. Estos dispositivos han sido utilizados recientemente para impactar bodegas y centros logísticos.
Igor Kozi, experto militar del Instituto para la Cooperación Euroatlántica, explicó en declaraciones a la televisión pública Kyiv24 que la estrategia detrás de estas incursiones busca "paralizar la actividad económica y dificultar al máximo el transporte y la distribución de cualquier tipo de mercancía".


