El gobierno de Rusia prometió este domingo 20 de septiembre de 2026 intensificar sus ataques contra Kiev, argumentando que se trata de una respuesta directa a la oleada de ataques con drones ucranianos registrados en Moscú durante los tres días de las elecciones parlamentarias. A través de un comunicado oficial, el Ministerio de Defensa ruso declaró: "En respuesta a los ataques del régimen de Kiev contra objetivos civiles en territorio ruso, el ejército ruso continuará e intensificará sus ataques de alta precisión contra objetivos militares en Kiev".
Las autoridades rusas acusaron a Ucrania de intentar "socavar la voluntad democrática de los ciudadanos rusos" mediante el uso de drones y misiles de crucero tipo Flamingo durante los días 19 y 20 de septiembre. Según el reporte castrense, todos los misiles fueron interceptados antes de impactar en objetivos civiles en la región de Moscú. No obstante, las autoridades locales confirmaron un saldo de tres personas fallecidas y más de una veintena de heridos. Por su parte, el alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, reportó el derribo de más de 450 drones, calificando el evento como el ataque más grande contra la capital rusa desde el inicio del conflicto.
En contraparte, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, defendió las acciones de su país al asegurar que los ataques se centraron en instalaciones clave de la industria petrolera rusa y un centro logístico estratégico. Zelenski afirmó que estas operaciones representan una pérdida de miles de millones de dólares para la maquinaria bélica del Kremlin. Asimismo, el mandatario ucraniano confirmó que ha autorizado nuevos ataques con armas de largo alcance contra territorio ruso, en represalia por los bombardeos previos ejecutados por Moscú en Ucrania.


