El cineasta mexicano Rodrigo García Saiz presentó su segundo largometraje, 'Morro', en el marco de la 74 edición del Festival de Cine de San Sebastián. La cinta, que compite en la sección New Directors, narra la historia de Mateo, un veterinario en duelo interpretado por Gustavo Sánchez Parra, quien establece una conexión profunda con el perro de un capo local.
En declaraciones a Afp, el director de 47 años explicó que la premisa nació de la curiosidad por la devoción que los narcotraficantes sienten hacia sus mascotas. “Claro, los animales no juzgan, ¿no? Son muy fieles, muy honestos, muy puros”, comentó García Saiz, quien buscó retratar la dicotomía entre la nobleza del animal y la naturaleza sanguinaria de su dueño. El realizador enfatizó que su objetivo fue mostrar cómo “la ternura y el amor son una medicina para estos tiempos violentos”.
La película, rodada en formato analógico de 35 milímetros, se filmó durante ocho semanas en Singuilucán, Hidalgo, a dos horas y media de la Ciudad de México. El director optó por no especificar la ubicación en el filme, al considerar que la problemática es un fenómeno que “sucede en muchos lados”. Para la producción, se contó mayoritariamente con actores naturales, a excepción de Sánchez Parra, cuya capacidad de contención fue clave para el personaje de Mateo.
El rodaje también contó con la participación de Ernesto Meléndez y Anna Díaz, quienes interpretan a Poncho e Isabel, una pareja que, según el director, representa la desesperanza de los jóvenes atrapados en redes criminales sin otra salida. García Saiz destacó que el uso de película de 35 milímetros permitió evitar los estereotipos visuales de las cintas sobre narcos, alejándose de las estéticas áridas y deslavadas.
Tras su ópera prima 'Lluvia' (2024), García Saiz apuesta en esta nueva entrega por un mensaje de supervivencia. “Lo que me interesa es ver a estas personas que sobreviven a eso, cómo sobreviven y cómo salen adelante con un poco de esperanza donde aparentemente no hay”, concluyó el cineasta.


