Una investigación reciente ha sacado a la luz pruebas inéditas que sitúan a Omar al-Bayoumi en el centro de una demanda multimillonaria presentada por las familias de las víctimas de los ataques del 11 de septiembre de 2001. Los documentos y videos, obtenidos por la BBC, contradicen las declaraciones de Bayoumi, quien durante 25 años ha negado cualquier vínculo con el extremismo o labores de espionaje para el gobierno de Arabia Saudita.
Entre las pruebas más reveladoras se encuentra un video donde se observa a Bayoumi participando en partidas de paintball cerca de San Diego junto a Anwar al-Awlaki, quien posteriormente lideraría al Qaeda en la Península Arábiga. En las grabaciones, que fueron incautadas por la policía británica tras su detención en el Reino Unido poco después de los atentados, se observa a los participantes simulando combates urbanos y gritando consignas extremistas. Asimismo, se halló un esquema de un avión con cálculos matemáticos de descenso, una pieza que la abogada Jodi Westbrook Flowers, representante de las familias de las víctimas, calificó como la "prueba irrefutable" que vincula a Bayoumi con el conocimiento previo de los ataques.
A pesar de que estas pruebas fueron entregadas al FBI en 2001, nunca fueron compartidas con los investigadores británicos ni con la Comisión del 11-S. Jeffrey Breinholt, exsubdirector de contraterrorismo del Departamento de Justicia, señaló que Bayoumi era una de las opciones más firmes para presentar cargos por apoyo material al terrorismo, pero la Fiscalía de Nueva York nunca procedió con la acusación. Por su parte, agentes del FBI en San Diego y Los Ángeles denunciaron que se les impidió entrevistar a funcionarios sauditas vinculados al Ministerio de Asuntos Islámicos, quienes mantenían contacto frecuente con Bayoumi.
En 2003, la Comisión del 11-S entrevistó a Bayoumi en Riad bajo la supervisión de la policía secreta saudita, concluyendo en su informe final de 2004 que era una persona "servicial y sociable" sin vínculos extremistas. Sin embargo, documentos internos revelan que miembros del personal de la Comisión se opusieron a esta conclusión, la cual fue redactada como una solución de compromiso. Ni Bayoumi ni el gobierno de Arabia Saudita han respondido a las solicitudes de comentarios, manteniendo su postura de negar cualquier participación en los atentados que cobraron la vida de cerca de 3,000 personas.


