WASHINGTON, D.C., EE. UU. — La Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos ha marcado un cambio en su política monetaria al elevar las tasas de interés por primera vez en más de tres años, situándolas en un rango de 3,75%-4%, frente al nivel previo de 3,5%-3,75%. La medida, tomada de forma unánime, busca frenar el alza sostenida de los precios que afecta la economía estadounidense.
El presidente de la Fed, Kevin Warsh, justificó la decisión al señalar que "la inflación es demasiado alta y lo ha sido durante demasiado tiempo", calificando la acción como necesaria y responsable. A pesar de esto, el presidente Donald Trump criticó la medida en redes sociales, exigiendo: "¡BAJEN LOS TIPOS DE INTERÉS PARA LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA, Y RÁPIDO!". Trump ha sostenido que las tasas deberían situarse en el 1% o menos, argumentando que el país posee el mejor riesgo crediticio del mundo.
El impacto de esta decisión ya se refleja en el sector financiero. Instituciones como JP Morgan, KeyCorp y BNY elevaron su tasa preferencial de préstamo del 6,75% al 7%, lo que repercutirá directamente en el costo de tarjetas de crédito y préstamos personales. Según datos de Freddie Mac, la tasa promedio para una hipoteca a tasa fija a 30 años se ubica en el 6,76%, mientras que la de 15 años es del 6,09%.
La inflación, que ha superado el objetivo del 2% de la Fed durante más de cinco años, se ha visto agravada por el aumento en los costos del petróleo derivado del conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán. Ante este panorama, la mayoría de los responsables de la política monetaria prevén nuevos incrementos antes de finalizar el año, con el objetivo de alcanzar un rango de entre el 4% y el 4,25%, con posibles alzas adicionales en 2026 antes de iniciar recortes en 2028 y 2029.


