De acuerdo con cifras de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA), el valor total del comercio energético entre ambas naciones alcanzó los 137 mil millones de dólares, según registros de la Oficina del Censo de Estados Unidos. Este dinamismo se mantuvo a pesar de que las exportaciones de energía desde Canadá hacia Estados Unidos han estado sujetas a un arancel del 10 por ciento desde el 6 de marzo de 2025, aunque la EIA aclaró que ciertas cantidades de petróleo crudo podrían quedar exentas bajo los lineamientos del T-MEC y que las medidas arancelarias de la administración de Trump no abarcan al sector energético en su totalidad.
El mercado del gas natural fue uno de los pilares de este comportamiento, representando el 8 por ciento del valor total de la energía comercializada. Las importaciones estadounidenses de gas canadiense promediaron 8 mil 600 millones de pies cúbicos diarios en 2025, lo que significó un alza del uno por ciento respecto a 2024, pero con un valor económico 52 por ciento superior. En sentido inverso, las exportaciones de gas natural desde Estados Unidos hacia Canadá crecieron un 4 por ciento, alcanzando los 2.8 millones de pies cúbicos diarios y un valor de 2 mil 600 millones de dólares, un incremento del 77 por ciento en términos monetarios.
La infraestructura de transporte, principalmente basada en gasoductos, facilita que las importaciones estadounidenses se concentren en los tramos occidental y central de la frontera, mientras que las exportaciones hacia Canadá se dirigen mayoritariamente desde los estados del noreste hacia Ontario.
En cuanto al sector eléctrico, el intercambio alcanzó un valor de 3 mil 200 millones de dólares en 2025, donde el 67 por ciento correspondió a electricidad importada desde Canadá. Aunque la dependencia del noreste de Estados Unidos respecto a la energía canadiense ha disminuido en años recientes, la entrada en operación de una nueva línea de transmisión en enero de 2026 abre la posibilidad de un incremento en estos flujos a futuro.


