El tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz experimentó una reducción significativa durante la semana pasada, cayendo a 77 buques, lo que representa una baja del 28 por ciento. De acuerdo con datos proporcionados por la plataforma Kpler, el número de barcos dedicados al transporte de carga disminuyó de 45 a 33 unidades.
El análisis detalló que, entre el 4 y el 6 de septiembre, 21 de los 28 buques que transitaron por la zona optaron por utilizar el esquema de rutas establecido unilateralmente por la República Islámica de Irán, en lugar de las rutas marítimas convencionales. Esta tendencia se mantuvo hacia el final del periodo, con siete de los ocho tránsitos registrados en el último día siguiendo el esquema iraní.
Este comportamiento sugiere que el impacto de las tensiones actuales en la seguridad regional está afectando al comercio del Golfo de manera integral, más allá de la precaución individual de los operadores de buques. Por su parte, el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, destacó la importancia estratégica de la zona al señalar que por allí circulan diariamente cerca de nueve millones de barriles de petróleo.
A pesar de las cifras, un alto funcionario estadunidense aseguró que el paso se mantiene completamente abierto y bajo el mando de la armada de Estados Unidos, expresando satisfacción por el flujo actual de hidrocarburos. Esta postura coincide con las declaraciones del presidente Donald Trump, quien ha insistido en que la zona está bajo control de su país. El pasado 2 de septiembre, el mandatario incluso sugirió a través de su cuenta en Truth Social renombrar el paso como "Estrecho de Trump".


