El ministro británico de Asuntos Exteriores, Ed Miliband, anunció ante el Parlamento el 8 de septiembre de 2026 una serie de medidas restrictivas contra los asentamientos israelíes en Cisjordania. El funcionario laborista declaró que el Reino Unido prohibirá la importación de productos provenientes de dichas zonas, argumentando que la ocupación es ilegal debido a la agenda expansionista israelí. Miliband denunció la existencia de una "limpieza étnica" contra la población palestina, perpetrada por "terroristas colonos" ante la pasividad del gobierno israelí.
El anuncio se produce en un contexto de tensión por los planes de Israel de construir cerca de 1,200 viviendas en la zona E1, al este de Jerusalén. Londres advirtió que aplicará sanciones severas a empresas y particulares que contribuyan a la expansión de los asentamientos mediante construcción, financiamiento o servicios, además de prohibir la publicidad de dichos asentamientos en territorio británico. El ministro aclaró que estas medidas no representan un boicot contra el pueblo israelí, sino una respuesta a las políticas gubernamentales.
La respuesta internacional no se hizo esperar. El presidente de Israel, Isaac Herzog, calificó la decisión como un "grave error de cálculo", mientras que el embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee, advirtió que Washington respondería a estas medidas, sugiriendo posibles represalias económicas. Por otro lado, una coalición de 12 países, incluidos Canadá, España, Francia y Suecia, emitió una declaración conjunta expresando su intención de imponer restricciones comerciales similares a los asentamientos.
Organizaciones como Human Rights Watch celebraron la medida como un "cambio positivo y largamente esperado", mientras que el Consejo de Liderazgo Judío en el Reino Unido criticó la decisión, calificándola de "profundamente irresponsable" y señalando que pone en mayor vulnerabilidad a la comunidad judía británica. Desde 1967, Israel ha construido cerca de 160 asentamientos en Cisjordania y Jerusalén Este, donde residen aproximadamente 700,000 israelíes junto a 3.3 millones de palestinos.


