El portavoz militar de los rebeldes hutíes de Yemen, Yahya Sarea, confirmó este sábado (19.09.2026) que sus fuerzas ejecutaron una ofensiva coordinada contra "sitios sensibles" en Riad, la capital de Arabia Saudita, así como contra instalaciones de la petrolera estatal Aramco situadas en la ciudad portuaria de Yanbu, a orillas del mar Rojo. El anuncio se produjo tras reportes de explosiones en diversos puntos del territorio saudita.
Según detalló Sarea, el ataque fue perpetrado mediante el uso de "una gran cantidad de misiles balísticos, de crucero y drones". El portavoz justificó la acción como una respuesta directa a los "intentos criminales del enemigo saudita de atacar la capital, Saná". De acuerdo con el reporte del grupo insurgente, las operaciones lograron sus objetivos, provocando "incendios masivos" en los puntos impactados.
El vocero hutí denunció que, durante la última semana, se han registrado 732 bombardeos sauditas que han dejado un saldo de muertos y heridos entre la población civil yemení, además de daños en infraestructura. Asimismo, rechazó las acusaciones de Riad sobre ataques deliberados contra civiles en territorio saudita, atribuyendo las bajas en el reino a los intentos fallidos de interceptación por parte de sus sistemas de defensa aérea.
Bajo la consigna de "bloqueo por bloqueo y escalada por escalada", Sarea advirtió que los insurgentes intensificarán sus acciones militares si continúa la ofensiva saudita. Este recrudecimiento de las hostilidades ocurre en el marco de la reanudación de los combates terrestres entre los hutíes, respaldados por Irán, y el Gobierno yemení, apoyado por Riad. El conflicto civil, que inició en 2014 con la toma de Saná por parte de los rebeldes, derivó en una intervención militar liderada por Arabia Saudita en marzo de 2015, la cual se ha intensificado recientemente tras una ofensiva relámpago de los hutíes en septiembre.


