CIUDAD DE MÉXICO. — El pasado 23 de septiembre, integrantes de la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores (ASPA) de México se manifestaron frente a la Torre Mapfre, ubicada en Paseo de la Reforma, para exigir una resolución a sus demandas laborales. El capitán Jesús Ortiz Álvarez, secretario general de ASPA, confirmó que las negociaciones continúan abiertas, aunque enfatizó que aún no se alcanza un punto de encuentro satisfactorio para los 1,632 capitanes agremiados.
"No quiero decir una cifra respecto al aumento salarial porque todavía estamos en las negociaciones y seguimos lejos de los objetivos que estamos planteando. Las mesas continúan, no están cerradas, seguiremos trabajando en los próximos días y esperaremos una respuesta a nuestras demandas", declaró Ortiz Álvarez ante los medios de comunicación.
El conflicto central radica en la brecha entre las expectativas sindicales y la oferta de la empresa. Aeroméxico propuso un incremento salarial del 3.2%, cifra que fue rechazada por los pilotos, quienes argumentan una pérdida del 11% en su poder adquisitivo derivada de las medidas de austeridad implementadas durante la pandemia de COVID-19. El sindicato busca revertir estas condiciones y mejorar tanto el salario como los días de descanso establecidos en el Contrato Colectivo de Trabajo.
Por su parte, Aeroméxico informó que el mismo 23 de septiembre presentó una propuesta formal, la cual calificó como un "esfuerzo considerable y responsable" alineado con las revisiones contractuales actuales en el país y el contexto económico global de la industria. La aerolínea reiteró su disposición al diálogo, manteniendo la expectativa de alcanzar un acuerdo que garantice condiciones competitivas para sus pilotos mientras continúa con sus planes de expansión de rutas hacia 2027.


