El secretario de Hacienda, Édgar Amador, presentó ante la Cámara de Diputados el Paquete Económico 2027, el cual revela que Petróleos Mexicanos (Pemex) aún depende de transferencias gubernamentales para mantener su viabilidad financiera. Según el documento, se contempla un superávit de 95,100 millones de pesos para la petrolera, cifra que incluye una transferencia directa del gobierno federal por 81,100 millones de pesos destinada al pago de amortizaciones de deuda y créditos bancarios. Sin este respaldo, el superávit proyectado sería de apenas 14,000 millones de pesos.
Este escenario contrasta con las declaraciones previas de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien en diversas ocasiones, incluyendo septiembre del año pasado, aseguró que para 2027 la empresa saldría adelante por cuenta propia. El plan de rescate presentado el 5 de agosto de 2025 establecía 13 acciones estratégicas para garantizar la viabilidad de la petrolera, entre ellas la implementación del Derecho Petrolero para el Bienestar del 30% y la emisión de notas pre-capitalizadas.
Óscar Ocampo, director de Desarrollo Económico del IMCO, calificó esta situación como un fracaso en los objetivos centrales del Plan Estratégico de Pemex. "Si quitas los 81,000 millones, quedan 14,000 de superávit de Pemex, que ojalá y sí, pero ya es una película muy distinta a los 95,000 millones. Pemex no puede hacer frente a sus compromisos financieros", señaló Ocampo.
La presión financiera se agudiza en un contexto donde el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2027 contempla un recorte real del 1.3% para la petrolera, al pasar de 517,362 millones de pesos a 527,121 millones de pesos, cifra que, ajustada por inflación, representa una disminución en términos reales. Ramsés Pech, socio de Grupo Caravia, advirtió que el apoyo gubernamental es una medida defensiva para evitar paros operativos y proteger la calificación crediticia del país, aunque insuficiente, pues estima que la empresa requiere al menos un 40% más de presupuesto que el promedio otorgado en años recientes.
Al cierre del segundo trimestre de 2026, la deuda financiera de Pemex se situó en 79,000 millones de dólares, una reducción del 7.8% respecto a los 85,200 millones de dólares registrados al finalizar 2025. No obstante, la presión sobre la liquidez persiste debido a la deuda con proveedores y contratistas, que asciende a 375,121 millones de pesos.


