Ante la preocupación por la debilidad económica y la salida masiva de recursos, Pekín ha puesto en marcha una serie de medidas restrictivas destinadas a retener su talento humano y su riqueza. Las nuevas normas, que entraron en vigor la semana pasada, facultan a las autoridades para impedir que ingenieros, fundadores y especialistas en sectores estratégicos como inteligencia artificial, baterías y tierras raras abandonen el país si se considera que su partida representa una amenaza para la seguridad tecnológica nacional.
Henry Gao, profesor de Derecho en la Universidad de Gestión de Singapur (SMU), señaló que estas acciones reflejan la profunda inquietud del gobierno chino por la fuga de capitales. Según datos de Bloomberg Intelligence, el año pasado salieron del país cerca de un billón de dólares, la cifra más alta registrada desde 2006. Aunque la cuota anual de 50,000 dólares por hogar se mantiene, Alicia García-Herrero, economista jefe para Asia-Pacífico de Natixis, explica que el gobierno está presionando a los agentes e intermediarios que facilitan vías no oficiales para mover el patrimonio al extranjero.
La política de bloqueo ya ha tenido casos concretos. El pasado diciembre, Pekín impidió la adquisición de la empresa de inteligencia artificial Manus por parte de Meta, bloqueando además la salida del país de sus dos fundadores. Asimismo, informes de Bloomberg de mayo pasado indican que investigadores y directivos de firmas como Alibaba y DeepSeek ahora requieren autorización previa para viajar al extranjero. En el ámbito corporativo, el bufete DLA Piper ha advertido a las empresas internacionales que deben presentar solicitudes de visado "veraces" y "completas", ya que cualquier discrepancia podría derivar en prohibiciones de entrada de hasta cinco años.
La situación económica interna, marcada por el colapso del mercado inmobiliario y una caída en los préstamos bancarios, ha intensificado estas medidas. Mientras tanto, persisten rumores no confirmados sobre el posible traslado al extranjero de figuras clave como Ren Zhengfei, fundador de Huawei, y su hija Meng Wanzhou, lo que mantiene la atención sobre la efectividad de estas restricciones para contener la fuga de activos y talento.


