MADRID, España. — El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, se comprometió este lunes a garantizar el derecho de asilo a los migrantes que se encuentran en Ceuta y que sean susceptibles de esta condición, apelando a la ética y al respeto por el derecho internacional. Durante una reunión con su grupo parlamentario en el Congreso de los Diputados, el mandatario subrayó que la democracia no es incompatible con la dignidad humana.
Sánchez defendió el plan asistencial implementado en la ciudad autónoma para atender a las más de 5 mil personas que permanecen en las calles tras la entrada masiva registrada a finales de julio. Según cifras oficiales del gobierno, dicho evento involucró a más de 72 mil personas y dejó un saldo de 141 fallecidos. El presidente rechazó las presiones de la oposición de derecha y ultraderecha, quienes han amenazado con llevarlo ante los tribunales bajo acusaciones de "traición".
En el marco de su discurso, el mandatario vinculó su gestión con el panorama político europeo, mencionando el reciente triunfo de la extrema derecha en Sajonia-Anhalt, Alemania. Sánchez reivindicó su proyecto de coalición progresista como un baluarte frente a lo que denominó una "involución" impulsada por sectores reaccionarios que buscan "recortar derechos y libertades, privatizar el Estado del bienestar y fracturar la convivencia".
En el ámbito judicial, la jueza de la Audiencia Nacional, María Tardón, emitió un auto asumiendo la investigación de los sucesos en Ceuta, calificándolos como un "ataque grave a la integridad territorial" del país. Esta decisión cuenta con el respaldo de la fiscalía, que el pasado viernes se pronunció a favor de investigar los hechos como una conducta delictiva cometida en el extranjero que vulnera la integridad de España.


