El pasado 5 de septiembre, una operación coordinada marcó un cambio en el activismo de la extrema derecha británica. Decenas de hombres vestidos de negro y con pasamontañas se reunieron en el pueblo de Preston-next-Wingham, en el condado de Kent, para trasladarse en camiones hacia Dover. Al llegar a la terminal marítima, el grupo formó filas disciplinadas y bloqueó carreteras, en una demostración de fuerza que residentes locales, como Robin Burkhardt, describieron como una invasión.
El organizador principal, Danny Thomas, conocido como 'Danny Tommo', calificó la acción como una advertencia. A diferencia de los enfrentamientos violentos del pasado, Patriot Platform busca una táctica más 'inteligente' para evitar detenciones, inspirándose en métodos de grupos ecologistas y en el nacionalismo cristiano estadounidense. El grupo, que se registró el 18 de mayo, busca consolidar un 'bloque de votantes' de clase trabajadora para influir en la política nacional.
La ministra del Interior, Shabana Mahmood, condenó las tácticas del grupo, señalando que el uso de pasamontañas y la vestimenta oscura transmiten un sentimiento de miedo e intención maliciosa. Por su parte, el experto William Allchorn, de la Universidad Anglia Ruskin, destacó que la magnitud y coordinación de estas acciones no tienen precedentes en el activismo de extrema derecha del país.
Thomas, quien cuenta con antecedentes penales por un intento de secuestro en 2016, ha integrado un discurso de 'derecha cristiana' en su plataforma, recaudando fondos a través de plataformas estadounidenses. Aunque el grupo ha logrado movilizar a cientos de personas, organizaciones como Hope Not Hate han denunciado que se trata de una red dedicada a la intimidación. Actualmente, el futuro político de Patriot Platform permanece incierto mientras buscan definir objetivos concretos y atraer el apoyo de sectores descontentos con la política migratoria tradicional.


