PARÍS, Francia. — El papa León XIV inició este viernes su visita a Francia, donde fue recibido por una multitud de aproximadamente 300 mil personas, convirtiéndose en el primer pontífice en visitar la nación desde el viaje de Benedicto XVI en 2008. Durante su estancia, el líder de la Iglesia católica lanzó una advertencia sobre el peligro de perder la esencia humana en un "paraíso de máquinas" impulsado por la inteligencia artificial (IA).
En su encuentro en el Palacio del Elíseo con el presidente francés Emmanuel Macron, el Papa cuestionó el rumbo del progreso científico cuando este carece de una guía ética. El pontífice condenó explícitamente prácticas como las manipulaciones genéticas, la gestación subrogada, el tráfico de órganos y la "muerte programada", calificándolas como derivas tecnológicas que ignoran la conciencia. Estas declaraciones cobran relevancia en el contexto francés, país que en 2023 constitucionalizó el derecho al aborto y que en julio pasado aprobó el derecho a la eutanasia y al suicidio asistido.
"La tutela del derecho a la vida constituye el fundamento imprescindible de cualquier otro derecho humano", enfatizó el Papa ante el mandatario francés. En materia de seguridad global, ante los conflictos en Europa y Medio Oriente, León XIV calificó la doctrina de la disuasión nuclear como "equivocada", argumentando que solo fomenta una nueva carrera armamentista.
Durante su visita a la sede de la Unesco, el pontífice advirtió que los organismos multilaterales enfrentan una "crisis de eficacia" y que el diálogo internacional corre el riesgo de transformarse en una "farsa". Respecto a la tecnología, señaló que si bien la IA puede procesar datos, es incapaz de responder al "sentido de la existencia humana, que se fundamenta en la experiencia vivida". Lamentó que, en la actualidad, se valore a las personas bajo criterios de eficiencia en lugar de reconocer su dignidad inalienable.
La agenda del Papa incluyó una visita a la catedral de Notre Dame, donde se reunió con 8 mil eclesiásticos, diáconos y seminaristas, siendo el primer pontífice en acudir al recinto tras su reapertura en diciembre de 2024, luego del incendio de 2019. Finalmente, durante el vuelo hacia Francia, el Papa defendió la libertad de prensa en respuesta a las restricciones impuestas por el presidente estadunidense Donald Trump a diversos medios en la Casa Blanca, subrayando la importancia de una cobertura mediática abierta y accesible para todos.


